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sábado, enero 12, 2008

Falleció Edmund Hillary

Adiós al pionero del Everest
Edmund Hillary, de 88 años, falleció el pasado viernes en Auckland. Desde que en 953 escalara el techo del mundo por primera vez se volcó con el pueblo sherpa construyendo escuelas y hospitales
por JUAN MANUEL SOTILLOS
pulicado en www.diariovasco.com

SAN SEBASTIÁN. DV. En un hospital de Auckland, en Nueva Zelanda, sir Edmund Hillary, el primer hombre que junto al sherpa Tensing Norgay, pisara el Everest, falleció a los 88 años de edad el pasado viernes, 9 de enero. Su estado de salud en los últimos años era algo delicado pero aún así seguía viajando en cuanto podía a Nepal, si bien la última vez que lo hizo fue en 2003 para festejar el 50 aniversario de la primera ascensión.
Con Edmund Hillary se va toda una institución mundial e histórica. Había nacido en Auckland el 20 de julio de 1919. Desde muy joven se fue forjando como montañero en las espectaculares montañas de su país natal, Nueva Zelanda. Con poco más de treinta años, cuando su trabajo -era co-director, junto a su hermano, de la empresa de apicultura de su padre- se lo permitió, viajó a los Alpes. Allí experimentó las alturas por encima de los cuatro mil metros, para dar el salto definitivo al Himalaya en 1951, adentrándose en el Garhwall (India), ascendiendo diferentes cumbres de más de seis mil metros de altura. Un año más tarde, a petición del histórico Eric Shipton, volvió a la Gran Cordillera, en esta ocasión a Nepal, para estudiar las posibilidades de ascensión al Everest.
En 1953 fue seleccionado para formar parte de la expedición británica del coronel John Hunt e intentar definitivamente el techo del mundo. El 29 de mayo, junto al sherpa Tensing Norgay, con quien hizo muy buenas migas -se convirtieron en grandes amigos-, alcanza la cima del Everest, por primera vez en la historia de la Humanidad .

Un antes y un después
Aquello significó para ambos, para los dos hombres que hicieron la cumbre, un antes y un después. A los pocos días de la ascensión, Hillary fue nombrado caballero por la reina de Inglaterra, recibiendo más condecoraciones, como Alto Comisario de Nueva Zelanda en la India, miembro de la Orden de Nueva Zelanda y de la exclusiva Orden británica de la Jarretera. Pero todo esto a Edmund Hillary le venía grande: «A pesar de considerar un honor todas las distinciones, me parece extraño poseer estos títulos». Tras la ascensión al Everest no dejó nunca de ir a las montañas o emprender otras aventuras, como la que inició en 1958 y con la que alcanzó el Polo Sur al realizar la travesía de la Antártida. Antes, en 1954, intentó sin éxito el Makalu. Y en 1961, en la búsqueda del Yeti en el Himalaya, aprovechó para ascender sin permiso al Ama Dablam, en el Himalaya del Nepal.

Hillary y los sherpas
Desde entonces, durante más de treinta años seguidos, ha estado Edmund Hillary viajando a Nepal. De alguna manera, combinaba sus expediciones con algunos proyectos encaminados a ayudar al pueblo sherpa. Estaba comprometido con ellos, quería ayudarles a prosperar y mejorar su calidad de vida. Gracias a esa dedicación, entusiasmo y esfuerzo, fue consiguiendo subvenciones y ayudas financieras, contribuyendo al desarrollo de los sherpas.
Con el paso de los años fueron surgiendo más de veinticinco escuelas, doce clínicas, dos hospitales... además de puentes, caminos, canalizaciones de agua -gracias a las cuales los sherpas gozan actualmente de mejores condiciones de higiene-... Hillary hizo hasta un aeropuerto y contribuyó enormemente al desarrollo del programa de repoblación forestal del Parque Nacional de Sagarmatha, donde se encuentra ubicado el Everest.
El escalador neozelandés también se involucró al máximo cuando se incendió el monasterio de Tyangboche, consiguiendo recaudar fondos para su emprender su reconstrucción.
Pero Hillary sufrió los duros avatares de la vida en una visita que realizaron su primera esposa Louise Rose, de 43 años, y su hija Belinda, de 16, a Nepal. Ambas perdieron la vida al estrellarse la avioneta en la que viajaban, el 31 de marzo de 1975.
En el año 1990, sir Edmund volvió a casarse con June Mulgrew, viuda de su mejor amigo, Peter Mulgrew, que había fallecido en un accidente de avión cuando sobrevolaba la Antártida.
En la actualidad, de la familia Hillary sobreviven su viuda June y los hijos de Edmund, Peter y Sarah.

Nueva Zelanda le llora
Edmund Hillary ha sido el hijo predilecto más famoso de Nueva Zelanda y su retrato aparece en los billetes de cinco dólares del país kiwi. Ahora sus compatriotas lloran su muerte y quieren para él un funeral de Estado.
Para los neozelandeses, en palabras de su primera ministra, Helen Clark, Hillary «era un coloso. Una figura heroica que no sólo subió al Everest. Vivió una vida de determinación, humildad, y generosidad. El legado de sir Edmund pervivirá. Sus hazañas continuarán inspirando a nuevas generaciones de neozelandeses».
Por su parte, el gobernador general, Anand Satyanand, al expresar sus condolencias a la familia, dijo que «su muerte es una pérdida para la familia y para el país, y será profundamente sentida en todo el mundo».
Las banderas neozelandesas ondean a media asta en los edificios públicos del país en memoria de Hillary, y también lo hacen así en señal de duelo en la base Antártica de Nueva Zelanda, visitada por el alpinista recién fallecido el pasado año, con motivo de la inauguración de las nuevas instalaciones que llevan, cómo no, su nombre. El representante neozelandés en la Antártida, Dean Peterson, señaló que «su visita fue un momento muy especial. Fue un gran caballero, de enorme tenacidad, gran voluntad y coraje sin límites».

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